¿El horario de verano influye en tu cuerpo y en tu salud?

Esta madrugada, en el paso de sábado a domingo, se cambiará la hora del reloj para darle paso al llamado horario de verano.

Por un lado, tendremos una hora más para dormir, pero por otro entramos de lleno en el horario de invierno.

 

¿Desde cuándo adoptamos el horario de verano?

Este cambio de hora se empezó a hacer en los años 70 en un intento por ahorrar energía y esa sigue siendo en teoría la razón por la que se mantiene, aunque se trata más de una medida simbólica que eficaz, algo que ha sido utilizado como argumento para dejar de cambiar la hora y mantenernos siempre en el horario que llamamos de verano.

Pase lo que pase en el futuro, estamos a unas horas de un nuevo cambio de horario en el que también se verá afectada nuestra salud.

En México esto se produce a las 2.00 horas de la madrugada, a diferencia de otros países como España, que hacen el cambio de hora a las 3.00 horas. Así pues, la modificación se hará efectiva a las 2.00 horas del domingo 29 de octubre, cuando volverá a ser la 1.00 horas.

Es decir, el domingo tendrá 25 horas y, como se dice coloquialmente, esa noche se podrá disfrutar de una hora más de sueño. De esta manera, se acabará con el horario de verano, que en el caso de México, empieza siempre el primer domingo de abril -este año fue el 2 de abril-.

 

¿Cómo influye el horario invernal en tu salud?

La falta de luz afecta a los huesos, la piel y el corazón

Durante estos meses se reducen notablemente las horas de luz solar, y eso pasa factura a nuestro cuerpo. Además, tendemos a pasar más horas en el interior, lo que aumenta ese impacto.

Por un lado, la falta de luz llevada al extremo puede causar deficiencia de vitamina D, necesaria para mantener sanos los huesos, la piel y los músculos. En casos graves puede provocar raquitismo, graves lesiones en los huesos y los dientes, y desencadenar la forma cutánea de tuberculosis.

También se ha demostrado que la falta de luz natural supone un aumento en el riesgo de padecer infartos y otras enfermedades cardiovasculares.

 

Estar en interiores afecta al sistema inmune

Esto significa que las enfermedades contagiosas se transmiten con mucha más facilidad de unos a otros: gripes, resfriados, infecciones de garganta, virus estomacales… Los patógenos aprovechan cines, centros comerciales, bares y restaurantes, museos o cualquier otro entorno en el que nos reunamos para pasar de un huésped a otro como quien hace turismo.

Además, esto es también una oportunidad para las alergias, ya que pasamos menos tiempo expuestos al polen pero más a los ácaros del polvo así como al epitelio de nuestras mascotas.

 

¡La salud mental también es afectada!

La oscuridad y la salud mental

Por eso en esta época es común sentirse más triste, cansado y apático, aunque de nuevo los síntomas suelen ser más graves en países donde la escasez de luz se acentúa en invierno hasta pasar días y semanas casi a oscuras.

Estos efectos no suelen durar mucho tiempo, y en el peor de los casos desaparecen cuando los días comienzan a alargarse de nuevo y vuelve a haber luz. En cualquier caso, recuerda el mismo consejo: busca ratos, aunque sean cortos, para exponerte directamente a la luz solar también durante el invierno.

 

El invierno dificulta mantenerse en forma

Solemos pensar que el verano es la época en la que menos nos cuidamos, pero si no somos constantes y tenemos fuerza de voluntad, el invierno también puede ser época de excesos alimentarios y poco ejercicio.

En cuanto a salir a entrenar, busca alguna estrategia que te ayude a no abandonar, ya sea entrenar en interiores, elegir las horas del día con más luz o entrenar en grupo o con retos entretenidos que te ayuden a motivarte. Que el frío no te deje aletargado.